¿Para quiénes están pensados los Buddys?

Si bien hoy en día, gracias a los fármacos antiretrovirales, estar infectado con el VIH ya no representa una amenaza para la vida, dar positivo en la prueba suele ser para la mayoría un golpe difícil de encajar. El motivo de este shock suelen ser las antiguas imágenes de personas enfermas que SIDA que todavía muchos tenemos en la cabeza. Sobre todo la gente más joven no suele conocer a nadie que esté infectado con el VIH y muchas veces no tienen ninguna imagen realista en la cabeza de cómo es en realidad convivir con el virus.

Las primeras reacciones después de un diagnóstico de VIH suelen consistir en sentimientos de culpa, reproches a uno mismo y sensación de pánico. A veces, sin embargo, esta fase no llega hasta al cabo de algunos años, después de haberse estado reprimiendo durante mucho tiempo. En ese momento es importante tener a alguien al lado con quien pueda hablarse abiertamente y con total confianza de cualquier tema y que sepa exactamente de lo que se está hablando.

Aquí es donde entra el proyecto buddy.hiv de Deutsche AIDS-Hilfe. En todo el país, se pone a disposición de las personas que acaban de ser diagnosticadas con el VIH a personas que ya hace tiempo que viven con la infección, para que les den apoyo como interlocutores y les acompañen en los primeros pasos de su vida como “positivas”.

Estas personas, por ejemplo, podrán hablar con los Buddys especialmente formados y plantearles todas las preguntas que les hayan ido surgiendo tras recibir el diagnóstico, como por ejemplo:

  • ¿A quién le puedo contar que estoy infectado(a)?
  • Sé quién me ha infectado. ¿Qué hago con la rabia que siento?
  • ¿Cómo enfoco el tema del VIH y el sexo?
  • ¿Dónde encuentro a médicos que estén especializados en el VIH?
  • ¿Qué organizaciones de autoayuda existen en mi ciudad y en todo el país?
  • ¿Dónde puedo recibir asesoramiento y apoyo profesional?

Buddy.hiv ocupa el hueco que existe entre las pruebas del VIH y las ofertas de asesoramiento profesional, por ejemplo las que ofrecen las organizaciones de ayuda a personas con SIDA. Los Buddys no ofrecen un asesoramiento profesional clásico, sino que hacen partícipes a otros de sus experiencias vitales. Los Buddys tampoco dan consejos jurídicos, médicos ni psicológicos. Todos los Buddys que participan en este proyecto están sujetos a la obligación de confidencialidad, pero no disponen de ningún derecho de excusa de testimonio. Cuando se lleva a cabo la toma de contacto con los Buddys mediante correo electrónico, debido a las particularidades técnicas no puede garantizarse una confidencialidad absoluta a pesar de haber cumplido con todas las disposiciones relativas a la protección de datos.

El proyecto Buddy fue desarrollado por personas con VIH.